Information

Populate the side area with widgets, images, and more. Easily add social icons linking to your social media pages and make sure that they are always just one click away.

Blog

Gemma Fillol / MARKETING EMOCIONAL  / Cómo crear una experiencia de compra memorable.

Cómo crear una experiencia de compra memorable.

En el paradigma comunicacional en el que nos movemos la experiencia es clave. De hecho ya te lo explicaba en el primer post  sobre Marketing Experiencial de esta serie llamada #wowbrand dónde vamos a ver cómo diferentes emociones nos ayudan a posicionar y mejorar nuestra marca y nuestra relación con el consumidor final. 

Este es un caso de absoluta tendencia, experimentado en primera persona. En el que no solamente se crea una experiencia de compra única y memorable en un espacio offline, si no que sucede algo absolutamente increíble: la experiencia de compra hace más feliz al consumidor que el propio producto. ¿Quieres saber cómo y llevarlo a tu terreno? Pues sigue leyendo.

Cuando la mera experiencia de compra hace más feliz al consumidor que el propio producto.

En USA ya hace un lustro, al menos, que se están potenciando los espacios retail (o no retail) que mezclan, el arte, la interacción con el público, y la experiencia cómo driver en la compra de productos. Una marca, bien creada, es decir con una estrategia de branding que desprende carisma por los poros, se encarga de enamorar a centenares de miles de personas que no dudan en acudir cuando ésta crea una experiencia presencial. Este es el caso del Museo del Ice Cream, con sede en Los Angeles, y que se convirtió en un pop-up store este verano, llamado The Pint Shop, bajo el Highline de New York. Decenas de personas hacían cola para comprar una tarrina de helado, dónde realmente este objetivo final se convierte en la excusa perfecta para vivir una experiencia de marketing emocional brutal.

Realmente este un ejemplo, brillante y a la vez extremo. Es decir, si tienes una marca pequeña es difícil que creas una experiencia dónde la inversión pueda superar tu facturación anual. Pero sí, me gustaría radiografiar esta experiencia para que tú puedas llevarla a tu terreno. ¿Cuál es la emoción que impera en esta experiencia? Sin duda alguna la felicidad.

Yo que lo miro todo desde el sentido de la marca y del consumidor, te aseguro que salí de allí con una bolsa llena de merchandising que acabé regalando. Te explico mi crónica en 4 puntos: 

+ Una experiencia es una estimulación de los sentidos. Y pocas veces he visto una performance tan al unísono como en el Museum of Ice Cream. Todos los sentidos tenían un acompañamiento real. La belleza visual, una obviedad, los colores, la organización del producto, el packaging maravilloso. El olor y el paladar se dejaban de la mano del helado, dónde solo al entrar ya podías degustar los sabores para poder seleccionar mejor tu compra. Katy Perry y Taylor Swift a toda pastilla te obligaban a moverte aunque realmente a ti te va más el rock duro, pero te dejas llevar por el flow del ambiente. Y el tacto era obligatorio, es decir todo se puede y se debe tocar, algo no muy común en las tiendas.

+ La interacción, es algo esencial en cualquier experiencia el cliente quiere sentirse cuidado y también mimado. Pero aquí el cliente es el importante y todo esta hecho para que este disfrute, se haga fotos y por qué no, las comparta haciendo de amplificador de marca. El efecto me, me, me (selfish) hace que te hagas tres cientas mil fotos de la experiencia. Porque ya sabes si no lo cuentas no lo has vivido.

+ La puesta en escena del equipo del museo era de Emmy, cómo mínimo. Actitud, actitud y actitud. En cualquier experiencia offline el contacto con el vendedor es un punto fundamental o hay coherencia o se destruye el sueño. 

Pero además el producto era fácil de comprar, des de un precio muy bajo económico y un producto extremadamente tematizado. ¿Te atreves a adivinar por qué?

Aunque la felicidad no está en venta, es la emoción que más perseguimos cuando compramos. Clic para tuitear

 

La felicidad es una de las emociones que más nos hace compartir, por ejemplo en social media. Cuando estamos endorfinados queremos gritarlo al mundo. La felicidad genera dopamina, es el neurotransmisor del placer que se activa cuando hacemos algo que nos agrada. Comer algo delicioso, leer un buen libro, sentirnos bien incrementa la actividad de dopamina en nuestro cerebro. Y naturalmente nos hace querer más de este tipo de experiencia.

Quizás este es un ejemplo que te parece muy alejado de tu marca (tiene un target muy específico)  o quizás te ha fascinado. La cuestión es: ¿Qué podemos extrapolar de este ejemplo para generar felicidad a través de la experiencia de compra? Cómo crear una experiencia de compra memorable a través de cinco preguntas. Haz clic aquí para ver un vídeo sobre la instalación. 

 

¿Cómo crear una experiencia de compra memorable?

Las marcas que más lo están petando, saben que la experiencia es todo. Por eso, poner el énfasis en generar esa felicidad extrema, desde que pones la visa online hasta que recibes el paquete es tan importante o más que el mero producto. Me encantaría que me acompañaras en las próximas cinco preguntas para catalizar la experiencia en tu producto o servicio. Cuéntame:

¿Qué te compra tu cliente? ¿Y por qué crees que eso debería hacerle feliz?
¿Cómo puedes hacer sentir a tu cliente importante? ¿Cómo puedes hacerlo sentir protagonista en la compra?
¿Cómo puedes superar las expectativas de tu cliente/a?
¿En qué recursos tangibles o intangibles se pueden trasladar o convertir tus valores de marca, packaging etc.?
¿Cómo a través de los sentidos puedes estimular la experiencia de compra? Tacto, Sonido, Olfato, Gusto, Vista.

Si sientes que este tema te interesa muy mucho y quieres aprender más, mi curso WOW- Marketing Emocional es lo que estás buscando. Descarga inmediata.

 

Me lo cuentas, más abajo?
Y recuerda,  aunque la felicidad no está en venta, es la emoción que más perseguimos cuando compramos.
#sinoemocionasnoexistes

Comentarios: 4

  • Annel Vazquez
    29 octubre, 2018 3:22 pm
    Responder

    Trabaje durante unos años en el mundo del vino, haciendo catas y narrando el proceso y la historia de cada botella, era brutal.

    Creo firmemente en que las emociones mueven al ser humano y luego la razón hace bien su trabajo creando las “razones” necesarias, que nos hagan sentir que hemos tomado una decisión. lógica 😉

    Haciendo los talleres de acuarela y lettering, incorporo la experiencia añadiendo un contenido bonus que no cuento y no se esperan, eso siempre gusta, además que añade un aire personalizada a cada grupo de taller.

    También procuro hacer alguna actividad que sea un aprendizaje aplicado.

    En el último taller pintamos letras (las favoritas de cada uno) en papel craft, para crear un papel de regalo hand made. La aplicación les encantó pos dos motivos. Primero, podían aplicar sus mejores resultados y eso reforzaba su confianza en sus avances, y segundo, pensar en un regalo para alguien les transportaba a una sensación de cariño por un lado y ver utilidad en su aprendizaje.

    Intento buscar actividades que generen ese tipo de pequeños impactos, buscando las sensaciones humanas más comunes que nos gusta sentir a las personas. Reconocimiento, confianza, crear para alguien más, etc.

    Gracias por el post Gemma. siempre viene bien tomar perspectiva, empaparse de lo que hacen los demás y también refrescar ideas.

    Un abrazo,
    Annel

  • Gibet Moll
    29 octubre, 2018 4:09 pm
    Responder

    Los humanos nos movemos por las emociones. ¡Sin duda nos movilizan! Y la búsqueda de la felicidad es una constante. Si estuviera a la venta, se vendería a kilos! Por eso funcionan tan bien las marcas que te dan esa experiencia de compra basada en la felicidad. ¡¡Tu ejemplo es muy Top, Gemma!!
    Muy grande y siempre me provocas un WoW!
    Gracias

    Gibet

Deja tu reflexión

Leer entrada anterior
Marketing experiencial: ¿Qué es el efecto WoW? Y porqué tu marca lo necesita.

...

Cerrar